El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amagó este lunes a Irán al advertir que “todo el país podría ser arrasado en una sola noche… y esa noche podría ser mañana mismo”, al reiterar su ultimátum para reabrir el estrecho de Ormuz.
Durante una conferencia en la Casa Blanca sobre el rescate del F-15, el mandatario calificó como “improrrogable” el plazo que vence este martes por la noche. Trump afirmó que “Dios nos estaba observando” durante la misión.
En el mismo acto, advirtió posibles acciones contra medios que difundieron filtraciones sobre el caso: “seguridad nacional, entréguenla o irán a la cárcel”, indicó el mandatario. Las declaraciones refuerzan el tono de amenaza directa hacia Teherán y elevan la tensión en torno al estrecho de Ormuz.
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, dijo que durante la jornada habrá el mayor volumen de ataques desde el primer día de la operación contra Irán, y advirtió de que el martes serían aún más.
Trump, acompañado por altos asesores de seguridad nacional, describió en detalle la operación para rescatar a un piloto estadunidense derribado durante el fin de semana en territorio iraní.
«En una impresionante demostración de habilidad y precisión, letalidad y fuerza, el ejército estadunidense descendió sobre la zona, la zona real, se enfrentó al enemigo, rescató al oficial varado, destruyó todas las amenazas y salió del territorio iraní sin sufrir bajas de ningún tipo», dijo Trump.
Hegseth indicó que el piloto perdido utilizó un transpondedor de emergencia para indicar dónde se encontraba y que su primer mensaje fue: «Dios es bueno».
