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May
Desde el centro del país ya comenzaron a vender la narrativa de que Chihuahua será la próxima gran conquista electoral de Morena. En los círculos del oficialismo federal existe la idea de que el desgaste natural de los gobiernos estatales, la fuerza presidencial y la maquinaria de la 4T serán suficientes para pintar de guinda uno de los estados más importantes del norte del país. Pero hay un problema para Morena: Chihuahua no es cualquier estado. Y todo indica que, lejos de caer en manos del oficialismo, el estado podría convertirse en el principal muro de contención contra el proyecto…
