06
May
En la narrativa de la llamada Cuarta Transformación, pocas palabras han sido tan manoseadas como “soberanía”. Convertida en estandarte moral, en consigna política y en escudo discursivo, hoy sirve también como arma para descalificar a quienes, hartos de la violencia, se atreven a plantear lo impensable: que México necesita ayuda externa para enfrentar al crimen organizado. Desde el oficialismo encabezado por Claudia Sheinbaum y amplificado por cuadros y simpatizantes de Morena, la respuesta ha sido tajante: quien celebre o promueva la intervención, o incluso una mayor participación de Estados Unidos en la lucha contra el narcotráfico es poco menos que…
