26
May
Hay personajes en la política mexicana que, con el paso de los años, terminan convertidos en aquello que juraron combatir. El caso del senador Javier Corral Jurado parece caminar exactamente en esa dirección: un político que construyó su carrera bajo el discurso de la honestidad, pero que hoy carga con acusaciones, señalamientos, fracturas políticas y una larga lista de enemigos creados por su propia soberbia. En Chihuahua, el nombre de Corral dejó de representar esperanza hace tiempo. Para muchos, terminó convertido en sinónimo de división, persecución política, parálisis administrativa y un desastre financiero cuyos efectos siguen golpeando al estado. Su…
