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Abr
En la política de Chihuahua, uno de los vacíos más evidentes (y a la vez más peligrosos), es la ausencia de autocrítica. No se trata solo de un ejercicio de humildad, sino de una herramienta indispensable para no perder el rumbo. Sin ella, los partidos y sus figuras terminan construyendo realidades paralelas donde todo parece ir bien, aunque en la calle la percepción sea completamente distinta. La autocrítica implica reconocer errores, evaluar decisiones y, sobre todo, escuchar. Pero en la práctica, muchos actores políticos han optado por rodearse de voces que confirman sus propias ideas, anulando cualquier señal de alerta.…
