20
Abr
En medio de la violencia que golpea a México, hay hechos que no admiten ambigüedades. La muerte de agentes de la AEI y de dos elementos norteamericanos en Chihuahua no puede reducirse a una estadística más ni a un accidente aislado. Es, ante todo, el reflejo de una realidad: hay quienes sí están enfrentando al crimen organizado, aun a costa de su vida. Murieron en cumplimiento del deber. Y esa frase, que a veces se usa como fórmula institucional, en este caso cobra un peso real. Porque implica que estaban en campo, trabajando, arriesgándose. No estaban en discursos, ni en…
