12
Sep
Hay políticos que parecen haber encontrado una fórmula sencilla para hacer campaña: criticar al adversario, cuestionarlo todo y ofrecer muy poco a cambio. Mucho micrófono, mucha declaración, mucho mensaje en redes sociales y, al final, una pregunta que sigue sin respuesta: ¿Y ustedes qué proponen? Porque criticar no cuesta. Proponer sí. La crítica permite señalar desde la comodidad de la oposición. Una propuesta, en cambio, obliga a explicar cómo se pretende resolver un problema, cuánto costará, de dónde saldrán los recursos y, sobre todo, a comprometerse con un resultado. Ésa debería ser una de las principales discusiones rumbo a 2027.…
