06
Jul
Se acabó el Mundial. Y con él, el pretexto perfecto para olvidarnos durante unas semanas de la realidad. México quedó eliminado y, como cada cuatro años, llegó la inevitable cruda futbolera. Las redes sociales se llenaron de memes, críticas, lamentos y análisis sobre lo que pudo haber sido. Durante unos días volveremos a discutir quién tuvo la culpa, qué entrenador fracasó y por qué seguimos sin dar ese salto que tanto esperamos. Pero la pregunta incómoda no está en la cancha. Está frente al espejo. ¿Y si, sí? ¿Y si toda esa pasión, ese coraje y esa energía que hoy…
