En medio de un escenario marcado por recientes hechos delictivos y la proximidad de la temporada vacacional, la gobernadora María Eugenia Campos Galván encabezó este lunes la mesa interinstitucional de seguridad, en una reunión clave para ajustar la estrategia estatal y fortalecer la coordinación con autoridades federales.

El encuentro, realizado en Palacio de Gobierno, no solo tuvo como objetivo la planeación del operativo de Semana Santa, sino también la revisión puntual del comportamiento de la incidencia delictiva durante las últimas semanas de marzo, un periodo que ha encendido alertas en distintas regiones del estado.

Acompañada por su gabinete de seguridad y mandos federales, la mandataria estatal delineó acciones enfocadas en contener riesgos y garantizar condiciones de seguridad en puntos de alta movilidad, como carreteras, centros turísticos y zonas recreativas.
En la mesa participaron el secretario general de Gobierno, Santiago de la Peña Grajeda; el fiscal general del Estado, César Jáuregui Moreno; así como representantes de la Secretaría de Seguridad Pública Estatal, en coordinación con fuerzas federales.

También estuvieron presentes autoridades del Gobierno de México, entre ellas la delegada de Bienestar, Mayra Chávez, además de mandos de la Defensa, Guardia Nacional y personal del Instituto Nacional de Migración, reforzando el carácter interinstitucional del encuentro.
Más allá del protocolo, la reunión refleja el reto que enfrenta la administración estatal: contener la incidencia delictiva en un periodo de alta exposición pública, donde la seguridad se convierte en un factor clave tanto para la ciudadanía como para la percepción del gobierno.

Con la llegada de Semana Santa, el despliegue operativo será una prueba para la capacidad de respuesta y coordinación de las autoridades, en un contexto donde la exigencia social en materia de seguridad se mantiene como una de las principales demandas en Chihuahua.
