Como presidente, Andrés Manuel López Obrador viajo a Sinaloa al menos seis veces y ya casi de salida, en agosto de 2024, llevó a Claudia Sheinbaum a reunirse con Rubén Rocha, quien le levantó la mano pues había ganado las elecciones presidenciales de 2024.
En agosto de ese año, justo a un mes de la captura y el traslado a Estados Unidos de Ismael el MayoZambada y Joaquín Guzmán López, en una gira el aún presidente López Obrador no sólo dio un nuevo espaldarazo al entonces gobernador Rubén Rocha Moya, sino que comprometió a Sheinbaum a seguir apoyado al político sinaloense.
Ahí mismo, en Rosarito, López Obrador le dijo a Claudia Sheinbaum: “Te lo encargo” y la entonces candidata presidencial ganadora ofreció también su apoyo irrestricto a Rocha Moya.
“Vamos a seguir apoyando a Sinaloa, porque a Rubén Rocha ya le tocaron tres años con el presidente. Pues ahora le van a tocar tres años con la presidenta, y vamos a seguir colaborando en todo lo que requiera Sinaloa”, dijo en aquel agosto de 2024.
A partir de entonces, en reiteradas ocasiones desde que llegó al poder, Claudia Sheinbaum ha salido a defender al gobernador morenista de Sinaloa, sobre quien la justicia estadunidense ha pedido su detención por su presunta colusión con el Cartel de Sinaloa.
Sobre Rocha Moya recaen graves acusaciones y señalamientos. Se le acusa en Estados Unidos de estar vinculado al Cartel de Sinaloa y de tener vínculos con los hijos del Chapo Guzmán; mientras que en México los señalamientos son que ayudó a Los Chapitos al secuestro y entrega del Mayo Zambada a las autoridades norteamericanas y de utilizar recursos del huachicoleo fiscal para su campaña para gobernador.
El costo político es muy alto para la presidenta Sheinbaum el sostener a cuestas la pesada carga heredada por Andrés Manuel López Obrador de respaldar irreductiblemente a Rocha Moya.
En la opinión pública nacional y en el ánimo ciudadano que acude a las urnas, este respaldo a Rocha Moya es más que crítico. Con el paso del tiempo el escándalo se ha tornado en pérdida de confianza e incluso hay opiniones de que tuvo un impacto negativo en las negociaciones de renovación del acuerdo comercial con Estados Unidos.
Ante las peticiones de extradición por parte de las autoridades judiciales de los Estados Unidos, Sheinbaum Pardo ha dicho cosas como: “Es injusto que se especule sobre un gobernador; si hay pruebas que se presenten” y “a todos aquellos que piden que la presidenta quite y ponga gobernadores, pues no, eso se llama autoritarismo, nosotros creemos en la democracia y creemos en la construcción de la paz y la seguridad, y trabajamos todos los días por la construcción de la paz y la seguridad”.
Los argumentos que utiliza la presidenta en defensa de Rocha Moya son cada vez menos convincentes y dan lugar a la sospecha de que se le defiende porque el sinaloense uso en las elecciones de 2024 dinero sucio.
Rocha Moya es ahora un personaje indefendible por donde quiera verse y la presión que existe desde el gobierno de Donald Trump para que sea extraditado es una bomba de tiempo que si le estalla en las manos a la presidenta Sheinbaum el impacto a su gobierno será de pérdidas en la elección del 2027.
