La preocupación se ha extendido entre familias de Ciudad Juárez cuyos hijos nacieron en Estados Unidos, luego de que autoridades migratorias estadounidenses comenzaran a aplicar medidas más estrictas contra personas a quienes consideran involucradas en el llamado “turismo de maternidad”.
En los últimos días han surgido reportes de madres juarenses a quienes les habría sido retirada o cancelada su visa de turista al intentar ingresar a territorio estadounidense por los puentes internacionales que comunican a Ciudad Juárez con El Paso, Texas.
La situación ha provocado inquietud entre mujeres que, incluso años después de haber dado a luz en Estados Unidos, continúan utilizando sus visas para actividades cotidianas como compras, visitas familiares, atención médica o traslado de sus hijos.
De acuerdo con testimonios difundidos por medios locales, uno de los primeros casos recientes corresponde a una mujer de Ciudad Juárez que había viajado a El Paso para tener a su hijo aproximadamente un año atrás. Al intentar cruzar nuevamente la frontera, agentes de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) le retiraron el documento.
Otro caso reportado involucra a una pareja juarense que viajaba con sus tres hijos menores, todos ciudadanos estadounidenses. La familia fue enviada a una zona de revisión del puente internacional Córdova-De Las Américas y, según el relato de un familiar, los padres fueron separados de los menores mientras se realizaban las diligencias migratorias.
El caso generó preocupación debido a que, de acuerdo con la versión difundida por la familia, los padres no tenían antecedentes migratorios negativos ni adeudos hospitalarios relacionados con el nacimiento de sus hijos.
El nuevo escenario se relaciona con la orden ejecutiva denominada “Fin al turismo de nacimientos”, emitida por el presidente estadounidense Donald Trump el pasado 6 de agosto.
La medida instruye a las autoridades estadounidenses a impedir la entrada, negar visas o revocar documentos de viaje cuando determinen que una persona pretende ingresar al país utilizando una visa de no inmigrante con el propósito de dar a luz en territorio estadounidense.
La orden también contempla medidas contra personas u organizaciones que faciliten este tipo de prácticas.
Sin embargo, el impacto en la frontera ha generado dudas entre familias que aseguran que sus hijos nacieron en Estados Unidos hace varios años y que actualmente cruzan por motivos distintos al nacimiento de un menor.
La determinación, según información difundida por autoridades y abogados migratorios, queda en buena medida sujeta a la revisión que realicen los agentes de CBP en cada puerto de entrada.
Además, la propia disposición contempla posibles excepciones por razones humanitarias o cuando las autoridades determinen que existe un interés nacional.
Ante el incremento de reportes, el abogado de migración Arturo Vázquez recomendó a madres de hijos ciudadanos estadounidenses evitar temporalmente los cruces fronterizos que no sean indispensables, mientras se define con mayor claridad la forma en que se aplicará la nueva política.
El abogado también comenzó a recopilar casos de mujeres a quienes les hayan retirado la visa por esta razón, con la intención de llevar el tema ante tribunales federales estadounidenses.
De acuerdo con la información difundida, la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) prepara igualmente una acción legal para cuestionar la medida y solicitar que un juez federal determine si la política es constitucional.
Entre los posibles remedios planteados se encuentra la restitución de visas que hayan sido canceladas exclusivamente por esta causa, sin obligar a las personas afectadas a iniciar nuevamente todo el proceso de solicitud.
La incertidumbre se ha instalado particularmente entre mujeres que viven en Ciudad Juárez y que tienen hijos nacidos en El Paso.
Para muchas de estas familias, cruzar diariamente o de manera frecuente forma parte de su dinámica habitual de vida. Los menores pueden estudiar en Estados Unidos, mientras sus padres permanecen viviendo en México, lo que genera una relación transfronteriza que no necesariamente está vinculada con la intención de establecerse en territorio estadounidense.
Reportes recientes señalan que algunas madres han comenzado a limitar sus cruces y a utilizar sus visas únicamente cuando consideran indispensable viajar a Estados Unidos.
El temor se ha extendido también a través de grupos de redes sociales, donde mujeres comparten testimonios sobre revisiones, cancelaciones y posibles restricciones.
El endurecimiento en la frontera ocurre dentro de una política migratoria más amplia de la administración Trump.
El Departamento de Estado informó recientemente que ha revocado más de 175 mil visas durante la actual administración, argumentando diversos motivos, entre ellos violaciones a las condiciones de los documentos migratorios, delitos, fraude, abuso del sistema de inmigración y cuestiones relacionadas con seguridad nacional.
Dentro de esa estrategia también se han registrado acciones específicas contra personas señaladas como participantes del llamado “turismo de parto”.
El gobierno estadounidense sostiene que las visas de visitante no deben utilizarse para ingresar al país con la finalidad principal de dar a luz y obtener para el menor la ciudadanía estadounidense.
Mientras abogados y organizaciones civiles preparan posibles acciones legales, las familias fronterizas permanecen a la expectativa de conocer con precisión hasta dónde llegará la aplicación de la nueva política.
Por ahora, el principal mensaje para las madres que pudieran encontrarse en esta situación es actuar con cautela y buscar asesoría legal antes de intentar cruzar, particularmente si existen antecedentes relacionados con el nacimiento de sus hijos en Estados Unidos.
En Ciudad Juárez, donde la vida cotidiana está estrechamente vinculada con El Paso, la medida ha abierto un nuevo frente de incertidumbre migratoria y ha colocado a cientos de familias ante una pregunta que hasta hace pocos días parecía lejana: ¿podrán seguir cruzando con normalidad quienes tienen hijos ciudadanos estadounidenses?
La respuesta dependerá de la manera en que las autoridades estadounidenses implementen la nueva política y, eventualmente, de lo que determinen los tribunales federales ante los recursos legales que ya comienzan a prepararse.
