La dirigencia estatal sostiene que respaldar a la gobernadora y exigir investigaciones conforme a la ley no son posturas contradictorias; llama a evitar que el proceso judicial se convierta en una disputa política.
Chihuahua, Chih. — En medio de la controversia por el caso del exfiscal César Jáuregui, el Partido Acción Nacional (PAN) en Chihuahua cerró filas con la gobernadora Maru Campos y rechazó las versiones que apuntan a una ruptura interna derivada de las investigaciones.
A través de un posicionamiento encabezado por su presidenta estatal, Daniela Álvarez Hernández, la dirigencia panista defendió la actuación de la mandataria y sostuvo que respaldar la estrategia de seguridad del Gobierno estatal es compatible con exigir que cualquier señalamiento se investigue con apego a la ley.
El partido subrayó que las responsabilidades deben acreditarse mediante pruebas, con respeto al debido proceso y a la presunción de inocencia, sin que las diferencias de opinión se conviertan automáticamente en una fractura política.
Asimismo, Acción Nacional acusó a Morena de aprovechar el caso para golpear políticamente a la gobernadora y advirtió sobre el riesgo de convertir una investigación judicial en un instrumento de confrontación partidista.
El mensaje de la dirigencia busca colocar el debate en el terreno institucional: el respaldo a Maru Campos, afirmó el partido, no significa renunciar a la transparencia ni a la exigencia de que las autoridades esclarezcan los hechos.
En un escenario marcado por las tensiones políticas y las definiciones rumbo a 2027, el PAN llamó a su militancia a mantener la cohesión y evitar que las diferencias internas debiliten al partido.
La dirigencia concluyó que Acción Nacional mantendrá su respaldo a la gobernadora y su exigencia de legalidad, con el argumento de que la unidad partidista debe sostenerse en principios y no en la evasión de responsabilidades.
“Acción Nacional seguirá unido, dando la cara y defendiendo Chihuahua”, fue el mensaje con el que el partido fijó su postura.

