Un día más de terror en México. El vídeo refleja cómo algo tan extraordinario, como un ataque armado a un bus con estudiantes de secundaria y bachillerato, es ya parte de la normalidad en vastas regiones del país. Niños tirados en el suelo. Otros, de pie. Conversando de mundanidades en medio del horror: “¿Traes saldo [en el celular]?”. Algunos sonreían con calma. En el fondo, el chófer alcanza a decir en voz alta que ha recibido “un balazo”. El Gobierno de Sinaloa ha confirmado este jueves que un camión del transporte público, que cubre una ruta escolar, fue agredido a balazos en la mañana en el municipio de Escuinapa.
De acuerdo con la Secretaría de Seguridad del Estado norteño, se ha tratado de una agresión directa contra el conductor, que resultó lesionado. Las autoridades se han limitado a decir que el episodio fue solamente un “hecho de inseguridad”. Como muchos otros. Los chicos han salido ilesos del ataque. Así lo ha confirmado la secretaria de Educación sinaloense, Gloria Himelda Félix.
El chófer, por otro lado, ha recibido un disparo en una pierna y otro en un costado de su cuerpo, según ha informado el medio local El Debate. Por otro lado, el periódico Noroeste ha asegurado que el tiroteo ocurrió en torno a las siete de la mañana. Los chicos se dirigían a sus escuelas cuando se escucharon los disparos. El conductor, ya herido, condujo el bus hacia un control militar. Fue ahí donde los menores se bajaron del vehículo. Uno de ellos presentó una crisis nerviosa, siempre de acuerdo con la prensa sinaloense.
Más de cuatro horas después, aún se desconoce información básica como cuántos estudiantes se encontraban dentro del camión, a qué colegios iban o por qué un conductor de transporte público puede ser objeto de un ataque armado. El Noroeste señala que hace un año, las autoridades municipales dieron luz verde a las rutas de transporte colectivo hacia las zonas escolares desde barrios de la periferia. Se habían pausado por la inseguridad. Pero el Gobierno municipal decidió que lo mejor era retomarlas porque consideró que otras opciones, como las motocicletas, eran más peligrosas.
En su comunicado de este jueves, la Secretaría de Seguridad ha querido hacer un llamamiento a la calma: “La situación está controlada en el lugar, se continuará con los recorridos preventivos para brindar seguridad a la ciudadanía para que realicen sus actividades cotidianas con normalidad”. Momentos después, el Gabinete de Seguridad ha subrayado que agentes de la dependencia y de la Secretaría de Seguridad estatal están desplegados en la zona para tratar de localizar a los responsables del ataque.
La realidad es que el Estado ha vivido una espiral de violencia sin precedentes desde hace dos años. La vorágine de inseguridad se desató tras la captura ―a cuenta de una traición― y entrega a Estados Unidos del Mayo Zambada. Lo que vino después ha sido una guerra entre los seguidores de Zambada y los descendientes de su antiguo socio, El Chapo Guzmán. En medio de las ráfagas han quedado los sinaloenses. Como ha sucedido este jueves con el autobús en Escuinapa.
