Chihuahua, Chih., a 10 de agosto del 2026
Hay cumpleaños que se celebran con pastel, abrazos, llamadas y buenos deseos.
Y hay cumpleaños que llegan en momentos particularmente interesantes, cuando la vida personal se cruza con la vida pública y el nombre de quien celebra aparece, además, en el centro de la conversación política.
Hoy es el cumpleaños de Santiago de la Peña.
Y qué mejor manera de felicitarlo que hablar de lo que ha hecho durante esos otros 365 días del año: cumplirle a Chihuahua desde la responsabilidad que tiene como secretario general de Gobierno y, al mismo tiempo, construir una ruta política que hoy lo coloca como uno de los perfiles más fuertes del PAN rumbo a la Presidencia Municipal de Chihuahua.
Porque algo está pasando.
Y ya no es solamente percepción.
Las encuestas comienzan a dibujar una tendencia.
La más reciente medición de Massive Caller, levantada el pasado 7 de agosto, coloca a Santiago de la Peña en el primer lugar entre las preferencias de quienes se identifican con la opción panista para la Alcaldía de Chihuahua, con 24.2 por ciento.
Detrás aparecen César Jáuregui, con 20.1%, y María Angélica “Manque” Granados, con 18.3%. El mismo estudio coloca al PAN como primera fuerza política en la capital, con 46.4% de intención de voto frente a 32.8% de Morena.
Y aquí está lo interesante:
Santiago no solamente aparece arriba. Santiago viene creciendo.
De funcionario a contendiente
Durante meses, la conversación interna del PAN tuvo otros nombres.
César Jáuregui llegó a ocupar el primer lugar en diversas mediciones. Rafael Loera también tuvo momentos importantes en la competencia. Manque Granados se mantuvo como un perfil competitivo.
Y mientras tanto, Santiago de la Peña fue haciendo algo que en política suele ser más difícil de conseguir: ganar posicionamiento sin abandonar el terreno del trabajo.
En julio ocurrió otro paso importante.
Santiago oficializó su registro como aspirante a la candidatura del PAN por la Presidencia Municipal de Chihuahua. Con ello dejó de ser solamente uno de los nombres mencionados en las conversaciones políticas para convertirse formalmente en participante de una contienda interna que registró ocho perfiles.
La lista es amplia.
Ocho nombres.
Ocho proyectos.
Ocho aspiraciones.
Pero no todos llegan con la misma fuerza al siguiente tramo de la carrera.
La caballada empieza a adelgazar
En política hay una frase muy conocida: la caballada está gorda.
Y hace algunos meses, en el PAN de Chihuahua, ciertamente lo estaba.
Pero conforme avanzan los meses, las mediciones comienzan a poner orden en la fotografía.
Hoy la carrera parece concentrarse cada vez más.
Jáuregui sigue siendo un competidor serio y con experiencia. Manque Granados conserva presencia y reconocimiento. Y los demás aspirantes todavía tienen derecho a pelear por su espacio.
Pero una cosa es estar registrado y otra muy distinta es estar creciendo.
Y ahí está la diferencia.
La fotografía de agosto coloca a Santiago arriba.
Y no es la primera vez.
En julio, tres mediciones difundidas públicamente, SRC, GobernArte y Massive Caller, también lo ubicaron en el primer lugar de las preferencias internas, con 25.1%, 29.1% y 22.5%, respectivamente.
Cuando distintas mediciones comienzan a coincidir, el dato deja de ser anecdótico.
No significa que la candidatura esté definida.
Ni mucho menos.
Pero sí significa que la competencia cambió de escenario.
Santiago juega otra partida
Hay otra característica que distingue el momento de Santiago de la Peña.
Mientras otros aspirantes han tenido que salir a buscar reflectores, él ha permanecido en una posición institucional de enorme responsabilidad.
La Secretaría General de Gobierno no es una oficina menor.
Es el área desde la que se construyen acuerdos, se atienden conflictos, se mantiene comunicación con actores políticos y sociales y se acompaña buena parte de la operación política del Gobierno del Estado.
En otras palabras: Santiago ha tenido que demostrar capacidad antes de pedir confianza electoral.
Y eso, llegado el momento de una candidatura, puede convertirse en un activo importante.
Porque la gente puede escuchar muchas promesas durante una campaña.
Pero también puede preguntarse:
¿Quién ya demostró que sabe gobernar?
Hay además algo que Santiago ha sabido colocar en el centro de su discurso: Chihuahua.
No solamente como territorio electoral.
Como identidad.
Como proyecto.
Como responsabilidad.
Y quizá por eso resulta particularmente simbólico que su cumpleaños coincida con este momento de crecimiento político.
Porque mientras cumple un año más de vida, también acumula experiencia, relaciones, resultados y presencia dentro de un partido que, por ahora, mantiene una ventaja importante en la capital.
Y eso tampoco es menor.
Si el PAN conserva en Chihuahua capital una ventaja de más de 13 puntos sobre Morena en la medición más reciente de Massive Caller, la discusión interna adquiere todavía mayor importancia.
No se trata únicamente de decidir quién quiere ser candidato.
Se trata de decidir quién puede conservar para Acción Nacional una plaza que el partido considera estratégica.
Y entonces llegó el cumpleaños
Curiosamente, en los últimos días el cumpleaños de Santiago también se convirtió en parte de la conversación política.
Una reunión de amigos a la que acudió, entre otros, Gilberto Loya generó interpretaciones políticas. Loya salió a aclarar que se trató precisamente de eso: una reunión de amigos con motivo del cumpleaños de De la Peña y no de una suma de proyectos políticos.
Pero en política hasta las reuniones de amigos tienen lectura.
Porque todos observan.
Quién llega.
Quién acompaña.
Quién se acerca.
Quién permanece.
Y sobre todo, quién comienza a convertirse en punto de encuentro.
Todavía falta la carrera grande
Sería un error decir que Santiago de la Peña ya tiene la candidatura en la bolsa.
Todavía falta mucho.
Faltan reglas, definiciones, acuerdos, negociaciones y, seguramente, más de una encuesta.
También falta ver cómo reaccionarán quienes hoy aparecen debajo de él.
Porque en política nadie entrega la plaza antes de tiempo.
Los que hoy están atrás pueden regresar.
Los que hoy están arriba pueden caer.
Y los que parecen fuera de la conversación pueden encontrar el momento exacto para meterse a la pelea.
Pero también sería un error ignorar lo que está sucediendo.
Santiago de la Peña está creciendo.
Y hoy, precisamente el día de su cumpleaños, la noticia política es que llega a esta nueva vuelta al sol en el mejor momento de su carrera por la Alcaldía.
Lejos de las definiciones anticipadas, pero cada vez más cerca del grupo que tomará las decisiones.
Con el registro formal realizado.
Con presencia.
Con estructura.
Con experiencia de gobierno.
Y, sobre todo, con números que empiezan a favorecerlo.
365 días
Por eso el título no es solamente un juego de palabras.
Santiago de la Peña le cumple 365 a Chihuahua… y hoy también cumple años.
Los 365 días representan el trabajo cotidiano.
Las horas de oficina.
Las reuniones.
Los acuerdos.
Los problemas que hay que resolver.
Las decisiones difíciles.
Los recorridos.
La operación política.
El servicio público.
Y el cumpleaños representa la parte humana.
La familia.
Los amigos.
Los buenos deseos.
La celebración.
Pero entre una cosa y otra aparece una realidad política que difícilmente puede ignorarse:
Santiago de la Peña pasó de ser uno más en la caballada panista a convertirse, de acuerdo con las mediciones más recientes, en el caballo que hoy lleva la delantera.
Todavía no hay meta.
Todavía no hay bandera a cuadros.
Pero ya hay carrera.
Y Santiago, hoy por hoy, va adelante.
Así que hoy toca felicitarlo.
Por su cumpleaños, naturalmente.
Pero también por los otros 365 días.
Los que le ha dedicado a Chihuahua.
Porque en política, como en la vida, los cumpleaños sirven para hacer cuentas.
Y la cuenta política de Santiago de la Peña, al menos por ahora, le está saliendo bastante bien.
