Después de 124 días de ausencia pública, el senador sinaloense Enrique Inzunza reapareció en el Senado y negó cualquier vínculo con el crimen organizado. Sin bancada de Morena, con cinco cuentas congeladas y una investigación abierta por la FGR, aseguró que no pretende utilizar el fuero para evadir a la justicia.
CIUDAD DE MÉXICO.— Enrique Inzunza Cázarez regresó este lunes al Senado de la República después de más de cuatro meses de ausencia y lo hizo en medio de uno de los momentos más complicados de su carrera política.
El legislador sinaloense enfrenta señalamientos de autoridades estadounidenses por presuntos vínculos con el crimen organizado, una investigación de la Fiscalía General de la República y el reciente rompimiento con la bancada de Morena.
Sin embargo, apareció ante los medios con un mensaje desafiante: se declaró inocente, rechazó cualquier relación con el narcotráfico y aseguró que no teme enfrentar las investigaciones.
“No tengo absolutamente nada que ver, no tengo temor”, afirmó al ser cuestionado sobre la posibilidad de terminar en prisión.
“No soy narcolegislador”
Durante su conferencia de prensa, Inzunza calificó los señalamientos en su contra como una campaña política y mediática, y sostuvo que hasta ahora no se le ha presentado una prueba que acredite las acusaciones.
“No soy narconada”, afirmó, al rechazar las etiquetas de narcosenador o narcolegislador.
El senador sostuvo que permanece tranquilo y que confía en que la investigación de la FGR termine por deslindar responsabilidades.
Incluso consideró que los más de cuatro meses transcurridos desde que surgieron los señalamientos son tiempo suficiente para que la Fiscalía determine si existen elementos para proceder en su contra.
Defiende el fuero y niega esconderse
Uno de los puntos más polémicos de su regreso fue su decisión de conservar el fuero constitucional.
Inzunza rechazó que esta protección legislativa sea utilizada como un escudo para impedir que las autoridades investiguen su caso.
Recordó que ya compareció ante la FGR y aseguró que está dispuesto a volver a hacerlo si la autoridad lo requiere.
Su postura contrasta con los llamados que ha recibido para separarse temporalmente del cargo y enfrentar las investigaciones sin la protección que le otorga su posición como senador.
Cinco cuentas permanecen congeladas
El legislador también confirmó que mantiene cinco cuentas bancarias bloqueadas.
Explicó que algunas corresponden a depósitos de nómina y a los recursos que recibe como senador, mientras que otras están relacionadas con su pensión como magistrado jubilado y créditos hipotecarios.
Inzunza aseguró que todos sus ingresos tienen un origen lícito y negó tener cuentas bancarias en el extranjero.
Mientras sus cuentas permanecen congeladas, señaló que ha recibido su dieta legislativa mediante cheques.
Fuera de la bancada, pero no necesariamente fuera de Morena
La otra novedad política de su regreso es que Inzunza ya no forma parte de la bancada de Morena.
El senador decidió separarse del grupo parlamentario y continuar su mandato como legislador independiente, aunque dejó claro que su salida de la bancada no significa necesariamente una ruptura ideológica con el movimiento.
De hecho, afirmó que continuará respaldando iniciativas de la presidenta Claudia Sheinbaum y aquellas relacionadas con la agenda de la Cuarta Transformación.
La decisión se produjo después de que dentro de Morena surgieran voces que le pidieron solicitar licencia para enfrentar las investigaciones.
El caso sigue abierto
El regreso de Enrique Inzunza no cierra el episodio; por el contrario, vuelve a colocar el caso bajo los reflectores.
El senador sostiene que se trata de una persecución política y exige que la FGR concluya su investigación. Las autoridades, por su parte, mantienen abierta la indagatoria.
Así, Inzunza vuelve a ocupar su escaño en un escenario completamente distinto al que dejó: sin bancada, con sus cuentas congeladas, bajo investigación y obligado a defender públicamente su permanencia en el Senado.
Por ahora, su postura es clara: no pedirá licencia, conservará su fuero y continuará ejerciendo como senador mientras espera que las autoridades determinen si existen o no responsabilidades en su contra.
