Buffalo derrota 41-31 a Detroit en el Thursday Night Football, con una actuación espectacular de su quarterback
Los Buffalo Bills comenzaron con el pie derecho su nueva etapa en el Highmark Stadium al imponerse 41-31 a los Detroit Lions en el Thursday Night Football de la Semana 2 de la NFL.
Josh Allen fue la gran figura de la noche y encabezó una ofensiva que tomó el control desde el primer cuarto. El quarterback terminó con 248 yardas por pase, tres touchdowns aéreos y dos anotaciones terrestres, participando directamente en cinco de los seis touchdowns de Buffalo.
Los Bills llegaron a tener ventaja de 21-0 y se fueron al descanso arriba 27-10, después de producir 299 yardas en la primera mitad. Detroit reaccionó tras el descanso y llegó a acercarse a 10 puntos, pero Buffalo respondió cada vez que los Lions amenazaron con meterse nuevamente al partido.
Además de Allen, James Cook tuvo una noche sobresaliente con 135 yardas terrestres y un touchdown, mientras que Dalton Kincaid aportó siete recepciones para 95 yardas y una anotación.
Por Detroit, Jared Goff tuvo números destacados con 327 yardas y cuatro touchdowns, pero la reacción de los Lions llegó demasiado tarde. Amon-Ra St. Brown fue su principal arma ofensiva con nueve recepciones para 142 yardas y dos touchdowns.
La diferencia también estuvo en el juego terrestre: Buffalo acumuló 203 yardas por tierra contra apenas 66 de Detroit, además de controlar el reloj durante 33:45 minutos.
Con el resultado, los Bills colocaron su marca en 2-0, mientras que los Lions quedaron con récord de 1-1. Para Buffalo, además, fue una noche histórica al convertirse en el primer partido oficial disputado en el nuevo Highmark Stadium.
La actuación de Allen vuelve a colocar a Buffalo como uno de los equipos protagonistas en este arranque de temporada, mientras Detroit tendrá que corregir rápidamente sus problemas defensivos después de permitir 71 puntos en sus dos primeros encuentros.
