Ojinaga, Chih.- La violencia volvió a escalar en la región fronteriza de Chihuahua luego de que civiles armados abrieran fuego contra un helicóptero de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado (SSPE) que realizaba labores de vigilancia en el corredor Coyame–Ojinaga.
La aeronave recibió varios impactos de arma de fuego durante el ataque. A pesar de la agresión, la tripulación logró mantener el control y regresar al Aeropuerto Internacional General Roberto Fierro Villalobos, en la ciudad de Chihuahua.
La SSPE confirmó que uno de los elementos que viajaba como observador aéreo resultó herido por un proyectil de arma de fuego. El agente fue trasladado a un hospital de la capital del estado para recibir atención médica.
Tras el aterrizaje de la aeronave, se desplegó un operativo de seguridad en las inmediaciones del aeropuerto y se activaron los protocolos correspondientes para atender al elemento lesionado y preservar la evidencia relacionada con el ataque.
Loya: “Fue un acto terrorista”
El secretario de Seguridad Pública del Estado, Gilberto Loya Chávez, condenó la agresión y calificó el ataque como un acto terrorista perpetrado por integrantes de la delincuencia organizada.
El funcionario explicó que el helicóptero realizaba labores de patrullaje y vigilancia cuando fue atacado desde tierra, en una región donde las autoridades mantienen operaciones permanentes contra grupos criminales.
Loya advirtió que la agresión no quedará impune y aseguró que las corporaciones de seguridad desplegaron un operativo para ubicar a los responsables.
El titular de la SSPE sostuvo que las acciones de vigilancia continuarán y que la respuesta de las autoridades será reforzada para impedir que los grupos delictivos intimiden o frenen las operaciones de seguridad.
Refuerzan vigilancia en la zona
Después del ataque, corporaciones de los tres órdenes de gobierno mantienen un despliegue terrestre y aéreo en la región de Coyame y Ojinaga para tratar de localizar a los responsables.
La zona ha sido objeto de diversos operativos debido a la presencia de grupos delictivos y a hechos violentos registrados durante los últimos meses.
La estrategia de seguridad incluye patrullajes terrestres, vigilancia aérea y el uso de tecnología de inteligencia para ubicar movimientos de personas armadas y vehículos relacionados con actividades criminales.
Ataque ocurre tras detención de presunto jefe criminal
El ataque se registra pocos días después de un operativo efectuado en Ojinaga, donde elementos del Ejército Mexicano y de la Guardia Nacional detuvieron a un hombre identificado como presunto integrante de la estructura de La Línea.
De acuerdo con reportes publicados tras aquella operación, durante la detención también fueron aseguradas armas, cargadores, cartuchos y vehículos.
Hasta el momento, las autoridades no han establecido públicamente una relación directa entre esa detención y el ataque contra el helicóptero.
La investigación permanece abierta para determinar quiénes participaron en la agresión, desde qué punto fueron realizados los disparos y qué armamento fue utilizado.
Mientras tanto, la SSPE mantiene el operativo en la región y refrendó que continuará con las labores de vigilancia y combate a los grupos criminales.
El mensaje de la autoridad estatal es contundente: el ataque contra la aeronave y sus tripulantes no detendrá los operativos de seguridad en la zona y se irá tras los responsables.
