La marcha convocada por Morena en Chihuahua este sábado 16 de mayo llegó envuelta en polémica luego de que ciudadanos y productores denunciaran el presunto traslado masivo de simpatizantes desde otros municipios e incluso desde otras entidades del país.
Desde temprana hora comenzaron a circular reportes sobre autobuses arribando a la capital del estado con contingentes identificados como simpatizantes morenistas, situación que desató críticas y señalamientos de “acarreo” para inflar la convocatoria de la movilización contra la gobernadora Maru Campos.
En algunos puntos carreteros, principalmente rumbo a Delicias y sobre la carretera federal 45, ciudadanos instalaron bloqueos y protestas para impedir el paso de camiones presuntamente vinculados a la movilización política. Medios locales reportaron que al menos varios autobuses fueron detenidos momentáneamente por inconformes que exigían transparencia sobre el origen de los asistentes.
Mientras Morena aseguró que esperaba reunir hasta 10 mil participantes en la marcha, críticos del movimiento señalaron que gran parte de la asistencia provenía de estructuras movilizadas desde distintos puntos del país.
El tema del acarreo dominó gran parte de la conversación política en Chihuahua durante las horas previas a la movilización, convirtiéndose en uno de los puntos más cuestionados de la estrategia morenista.
