EU va por el dinero de los cárteles; “no tendrán dónde esconderse”, advierte Ron Johnson

La estrategia de seguridad entre México y Estados Unidos entra en una nueva etapa: además de perseguir drogas, armas y operadores criminales, ambos países buscan golpear directamente las estructuras financieras que permiten a los cárteles mantener sus operaciones.

El embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, aseguró que Washington y México trabajan para identificar y desmantelar las redes económicas del crimen organizado, incluyendo recursos ilícitos, empresas, facilitadores financieros y posibles actos de corrupción.

“Vamos tras lo que más les duele a los cárteles: su dinero”, afirmó el diplomático en el marco del Foro Internacional sobre Delitos Financieros CI-FIRST.

Johnson explicó que decomisar drogas o armas representa golpes importantes, pero las organizaciones criminales pueden intentar sustituirlas. En cambio, cortarles el flujo de recursos afecta su capacidad para comprar precursores químicos, adquirir armamento, reclutar integrantes, reconstruir sus estructuras y financiar otras actividades ilícitas.

Seguir el dinero, el nuevo objetivo

El embajador señaló que una operación financiera sospechosa puede conducir a cuentas bancarias, propiedades, activos, empresas y personas que forman parte de una red criminal más amplia.

Por ello, la cooperación bilateral contempla el intercambio de información entre autoridades financieras, instituciones de seguridad, organismos encargados de hacer cumplir la ley y representantes del sector privado.

La lógica, resumió Johnson, es sencilla: seguir el dinero, conectar la información y actuar.

“Cuando Estados Unidos y México trabajan juntos con otros socios internacionales, no hay dónde esconderse”, sostuvo.

También van contra la corrupción

La ofensiva financiera no se limita a los integrantes visibles de los grupos criminales. Johnson colocó a la corrupción como otro de los objetivos centrales, al señalar que ésta facilita las operaciones de las organizaciones delictivas, genera inseguridad, perjudica a los ciudadanos y puede desalentar la inversión legítima.

En México, la Unidad de Inteligencia Financiera también ha reforzado el seguimiento de las estructuras económicas vinculadas con actividades criminales, en coordinación con autoridades de seguridad y procuración de justicia.

El mensaje de Washington es contundente: ya no se trata solamente de detener a quienes transportan o venden droga, sino de llegar hasta quienes financian, facilitan y permiten que esas organizaciones funcionen.

Y ahí es donde puede estar uno de los golpes más importantes contra el crimen organizado: quitarle al narcotráfico la capacidad económica para volver a levantarse después de cada operativo.

La advertencia de Ron Johnson deja una premisa sobre la mesa: si el dinero mueve a los cárteles, seguir el dinero puede ser la vía para desmantelar toda la red.

By Chihuahua es mi tierra

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