Un año después de la salida de Lionel Messi del Barcelona, el equipo culé seguía en busca de un ídolo. El nombre de Robert Lewandowski funcionaba como un paliativo, sin embargo, pocos se atrevían a creer que uno de los mejores nueves de la historia decidiera jugar sus últimos años en un equipo en plena crisis. El entorno no le importó al polaco y optó por cumplir uno de esos sueños que todo futbolista de élite se plantea en algún momento.
Robert Lewandowski llegó al Barcelona en el 2022, casi con 33 años. Su veteranía estaba plagada de certezas para los aficionados culés, que advertían un delantero poderoso, pero incapaz de extender su pegada más allá de los cuatro años que duraba su contrato.
Los números de Robert Lewandowski con el Barcelona
Acostumbrados a la longevidad de sus figuras, el aficionado del Barcelona aprendió a disfrutar de Lewandowski con el brillo del presente. El delantero pagó esa confianza con goles, la única moneda de cambio que conocen aquellos que viven cerca de las redes.
En cuatro temporadas el polaco disputó 192 partidos, con un saldo de 119 goles y 24 asistencias. Los últimos meses cedió cierto protagonismo ante Ferrán Torres, pero su presencia siempre se notó como esa bala que se reserva para los momentos de verdadero apremio.
Robert Lewandowski habla de la grandeza del Barcelona
Fiel a su personalidad, como quien va de frente, Lewandowski anunció su marcha del Barcelona unos días antes del último partido en el Camp Nou. No quería perderse la posibilidad de la despedida. Aunque intentó marcar algún gol que reforzara el adiós, la red se le negó en los 83 minutos que estuvo dentro del campo. Flick habría querido dejarlo más tiempo, pero la banda exigía su presencia. El polaco inició su marcha, lloró un poco, recibió el cariño de los suyos y también de los otros, y pisó por última vez el césped del feudo blaugrana.
“Para mí es un día muy emocionante y muy difícil, cuando llegué sabía que este club era grande, pero el cariño que he sentido ha sido increíble. Desde el primer día me sentí como en casa, nunca lo olvidaré. Gracias a mis compañeros, entrenadores y a todos los que trabajan en este club. Ha sido un honor jugar por este club”, ha dicho el polaco tras la conclusión del partido.
“He vivido grandes momentos aquí. Me siento muy orgulloso. Hoy me despido del estadio, pero siempre llevaré al Barça en el corazón. Gracias afición, una vez culer, siempre culer. Visca el Barça y visca Cataluña”, agregó el delantero.
