En la madrugada del miércoles 12 de agosto se conoció la llegada de los Topos Aztecas a Cali (Valle del Cauca), como un nuevo esfuerzo internacional en la respuesta al reciente terremoto de magnitud 7,4 que afectó el suroccidente de Colombia.
El grupo mexicano, conocido mundialmente por su experiencia en rescates tras sismos, se integra a las tareas de auxilio en una de las fases más críticas de la emergencia.
En las primeras 48 horas tras un terremoto, las autoridades locales priorizan la localización y rescate de personas atrapadas entre escombros, así como la atención inmediata a los afectados.
Los Topos Aztecas, expertos en ingresar a estructuras colapsadas y evaluar zonas de alto riesgo, se suman a estos operativos, aportando técnicas y equipos especializados.

La organización de voluntarios mexicanos ha ganado reconocimiento por intervenir en escenarios de catástrofe a nivel global. Sus integrantes han participado en misiones internacionales para localizar sobrevivientes, colaborando estrechamente con organismos locales y brindando apoyo técnico en situaciones de extrema dificultad.
El grupo anunció su desplazamiento a Cali a través de sus redes sociales, donde expresaron: “Ya estamos en Colombia, listos para sumarnos y servir donde se nos necesita”. La comunicación también incluyó un agradecimiento a quienes facilitaron su traslado y respaldaron su labor solidaria.
En la publicación se incluyó un video en el que se ve al grupo de 20 personas en su arribo a la capital vallecaucana, de fondo una canción: “Rescatistas mexicanos tratando de salvar vidas con sus propias manos voluntariamente haciéndolo por amor. Ser un topo azteca es una grande lección”.
Apoyo internacional y coordinación con las autoridades locales
La llegada del grupo mexicano coincide con el momento en que las autoridades de Colombia intensifican la búsqueda de sobrevivientes y la asistencia a las víctimas. La suma de esfuerzos internacionales permite ampliar la cobertura de las operaciones y optimizar la atención en los puntos más afectados.
Baruch Juárez, integrante del equipo, relató la compleja situación en Caracol Radio: “Nosotros llegamos alrededor de la 1:30 de la mañana. Venimos de Venezuela. Entonces, la brigada de avanzada que venimos, que somos un grupo de aproximadamente 17 personas, venimos de Venezuela, de las labores que estábamos allá, tuvimos que interrumpirlas para venir a apoyar a ustedes, nuestros hermanos colombianos”.
El equipo, que cuenta con tecnología especializada, realizó una inspección nocturna en el edificio colapsado. Juárez describió la tarea: “Aquí en este edificio, nos trajeron a hacer una inspección, una valoración general del edificio, ya que todo colapsó, entonces hay víctimas dentro, y prácticamente lo que hicimos toda la noche fue hacer una inspección con tecnología”.
Las búsquedas han revelado rastros que podrían corresponder a fluidos humanos, animales o incluso alimentos en descomposición. “Lo que hemos encontrado han sido rastros de fluidos de tipo sanguíneo que también se pueden confundir igual con el de alguna mascota, con algún tipo de fruta en descomposición, ahorita nos estamos yendo por ese rastro y por ciertos olores de algo que está en estado de descomposición, que puede ser una nevera, que tiene comida echada a perder, que puede ser un animalito, o que incluso pudiéramos estar hablando de alguna víctima humana”, detalló Juárez al medio radial.
En sus primeras horas de trabajo, los Topos Aztecas no han detectado señales claras de vida bajo los escombros. Juárez explicó que, tras analizar los indicios encontrados, aún no pueden confirmar la presencia de sobrevivientes. “Hasta la hora de hoy, bajo las inspecciones que hemos hecho, ninguna de los positivos que nos ha dado, nos ha arrojado posibilidades de vida”, sostuvo el rescatista.
