Chihuahua, Chih.- A poco más de un año de concluir su administración, la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, ha comenzado a delinear lo que será la etapa final de su gobierno: concluir las obras comprometidas, fortalecer la agenda enfocada en la familia y mantener bajo control la efervescencia política que ya comienza a sentirse al interior del Partido Acción Nacional rumbo a las elecciones de 2027.
Durante distintas declaraciones realizadas esta mañana, la mandataria dejó claro que la prioridad de su administración sigue siendo la entrega de resultados a los ciudadanos, al tiempo que envió un mensaje a los funcionarios y actores políticos con aspiraciones electorales: respetar los tiempos y las reglas internas del partido.
Campos explicó que en las últimas semanas ha concentrado gran parte de su agenda en reuniones de trabajo con las áreas de Salud, Hacienda y Obras Públicas para supervisar la ejecución de proyectos que deberán quedar concluidos antes de que termine su gestión.
La gobernadora respondió además a los cuestionamientos sobre su ausencia en Palacio de Gobierno, asegurando que el trabajo gubernamental no depende de permanecer físicamente en una oficina, sino de la coordinación permanente con las dependencias estatales y del seguimiento a los proyectos estratégicos para el estado.
“Estamos preparando las acciones finales de gobierno. Lo importante es que la gente vea resultados”, expresó.
Sin embargo, el mensaje de la mandataria no estuvo dirigido únicamente a la administración pública. También tuvo destinatarios dentro de su propio partido.
Luego de que diversas figuras panistas comenzaran a manifestar públicamente su interés por futuras candidaturas, entre ellas el exfiscal César Jáuregui Moreno, Campos recordó que el PAN mantiene lineamientos estrictos para quienes aspiren a competir por cargos de elección popular.
La gobernadora insistió en que los proyectos políticos personales no deben interferir con las responsabilidades de gobierno y destacó que la disciplina será uno de los principales criterios para quienes busquen una candidatura en los próximos procesos internos.
“Hay que seguir las reglas del partido y mantener el orden y la disciplina”, sostuvo.
La postura de Campos ocurre en un momento en que el escenario político estatal comienza a moverse con miras a la renovación de alcaldías, diputaciones y la propia gubernatura en 2027. Aunque las definiciones partidistas aún se encuentran lejanas, los posicionamientos y movimientos de distintos actores políticos ya forman parte de la conversación pública.
Paralelamente, la mandataria anunció que continuará fortaleciendo la estrategia de seguridad mediante la entrega de equipamiento a corporaciones municipales, una acción que considera prioritaria ante los recortes federales en materia de seguridad pública.
Asimismo, reiteró su respaldo a la participación de las mujeres en la vida pública y defendió que la competencia política debe basarse en la capacidad, la experiencia y los resultados, independientemente del género de quienes busquen ocupar cargos de elección popular.
Con estas declaraciones, Maru Campos parece enviar una señal clara tanto a su gabinete como al panismo chihuahuense: mientras la sucesión comienza a tomar forma, el enfoque de su gobierno seguirá puesto en cerrar proyectos, entregar obras y consolidar resultados, dejando la competencia electoral para los tiempos que marquen las reglas partidistas.
A un año del final de su mandato, la gobernadora apuesta por un mensaje de orden político y continuidad gubernamental, buscando que la recta final de su administración sea recordada más por las acciones concretas que por las disputas anticipadas por el poder.
