La gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, convirtió este miércoles su comparecencia ante la Fiscalía General de la República en un firme posicionamiento político y jurídico frente a lo que calificó como un intento de intimidación desde el poder federal. Rodeada por dirigentes nacionales del PAN, legisladores y simpatizantes, la mandataria aseguró que detrás del citatorio existe una intención de fabricar un caso en su contra por haber combatido al crimen organizado en Chihuahua.

“Me quieren fabricar un caso y convertirme en inculpada”, declaró la gobernadora a las afueras de las instalaciones de la FGR en la Ciudad de México, donde acudió voluntariamente pese a contar con fuero constitucional.
Campos insistió en que no tiene nada que ocultar y sostuvo que dará la cara todas las veces que sea necesario. Incluso señaló que el citatorio recibido presenta inconsistencias jurídicas y fue elaborado de manera irregular, aunque decidió comparecer para evitar que el Gobierno federal utilice su ausencia como argumento político.
La comparecencia de Maru Campos provocó una inmediata reacción del Partido Acción Nacional, cuya dirigencia nacional cerró filas en torno a la mandataria chihuahuense. Jorge Romero Herrera, Ricardo Anaya, Kenia López Rabadán y otros liderazgos panistas acompañaron a la gobernadora y acusaron al oficialismo de utilizar a las fiscalías para perseguir opositores.


El PAN anunció además movilizaciones masivas en Chihuahua y otras ciudades del país para respaldar a Campos y denunciar lo que consideran un “hostigamiento procesal” impulsado desde el Gobierno federal.
La presidenta estatal del PAN, Daniela Álvarez, confirmó que el partido prepara un evento multitudinario en Chihuahua como muestra de apoyo ciudadano a la gobernadora.


Maru Campos vinculó el citatorio con las acciones emprendidas por su administración contra laboratorios clandestinos y grupos criminales en la Sierra Tarahumara, particularmente después del operativo en el que murieron dos estadounidenses identificados posteriormente como agentes de inteligencia.
La gobernadora afirmó que resulta preocupante que las autoridades federales “persigan a quienes hacen su trabajo” mientras otros personajes señalados por presuntos vínculos con el crimen organizado reciben un trato distinto.
En los últimos días, Campos ha reiterado que Chihuahua no pactará con grupos criminales y que continuará enfrentando a la delincuencia pese a las presiones políticas.

Mientras la mandataria comparecía en la capital del país, decenas de simpatizantes se concentraron afuera de instalaciones federales en Chihuahua y Ciudad Juárez para expresarle respaldo. Con pancartas, banderas y consignas como “¡Maru valiente, Chihuahua está presente!”, los manifestantes denunciaron una presunta persecución política contra la titular del Ejecutivo estatal.
Diversos sectores empresariales y actores políticos locales también cuestionaron que la investigación tenga tintes partidistas y señalaron que el caso ha sido utilizado por Morena para intentar debilitar políticamente a uno de los perfiles más fuertes de oposición rumbo a 2027.
Horas después de la polémica, la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México aclaró públicamente que no existe una imputación penal contra Maru Campos ni delitos que perseguir relacionados con otra denuncia impulsada por el senador Javier Corral Jurado.
La dependencia precisó que únicamente se trató de una notificación derivada de recursos legales pendientes, descartando versiones sobre una acusación formal contra la gobernadora.
Pese a ello, Campos advirtió que continuará denunciando cualquier intento de utilizar las instituciones con fines políticos y reiteró que no permitirá que Chihuahua sea sometido mediante presiones judiciales.

27052026_MENSAJE GOBERNADORA MARU CAMPOS RUEDA DE PRENSA FGR
