El Partido Acción Nacional cerró filas en torno a la gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, y anunció la puesta en marcha de un plan nacional de movilización política y ciudadana para respaldarla frente a lo que califican como una “persecución” impulsada por Morena y el Gobierno federal.
El dirigente nacional del PAN, Jorge Romero Herrera, adelantó que en los próximos días el partido dará a conocer una serie de acciones, expresiones ciudadanas y movilizaciones en defensa de la democracia, las libertades y de la mandataria estatal de Chihuahua.
“Hoy más que nunca debemos defender la democracia y el derecho de las y los mexicanos a vivir en un país donde no se persiga a quien piensa distinto”, declaró el líder panista al acusar a Morena de utilizar las instituciones del Estado para intimidar a gobiernos de oposición.
La reacción del PAN ocurre luego de las recientes tensiones políticas derivadas del operativo realizado en la Sierra Tarahumara y de las acusaciones promovidas por Morena contra la gobernadora chihuahuense, incluyendo llamados a juicio político y denuncias por presunto uso de recursos públicos.
En paralelo, la dirigencia estatal panista en Chihuahua confirmó que analiza convocar una gran movilización en respaldo a Campos Galván, luego de la llamada “Marcha por la Soberanía” organizada por Morena días atrás.
La presidenta estatal del PAN, Daniela Álvarez Hernández, sostuvo que existe un creciente ánimo ciudadano para respaldar a la mandataria y acusó a Morena de intentar politizar la crisis para golpear electoralmente al estado.
Incluso, Jorge Romero aseguró que Acción Nacional prepara una movilización de gran magnitud en Chihuahua, la cual podría convertirse, según dijo, en una de las concentraciones más importantes en defensa de un gobernador opositor en los últimos años.
Mientras tanto, el ambiente político nacional continúa elevando la tensión. En el Congreso de la Unión, legisladores de Morena y la oposición han protagonizado confrontaciones por los casos relacionados con Chihuahua y Sinaloa, en medio de acusaciones cruzadas sobre presuntos vínculos con el crimen organizado y el uso político de las instituciones.
La propia gobernadora María Eugenia Campos Galván ha rechazado las acusaciones en su contra y aseguró recientemente que no dejará el cargo ni permitirá que Chihuahua “sea entregado políticamente a Morena” rumbo al proceso electoral de 2027.
Además, versiones periodísticas y reportes difundidos en medios y redes sociales señalan que la Fiscalía General de la República habría citado a declarar a la mandataria estatal en los próximos días, aunque hasta el momento no existe confirmación oficial pública por parte de la FGR.
El conflicto político en Chihuahua se ha convertido ya en uno de los principales focos de confrontación nacional entre Morena y el PAN, en un escenario donde ambos bloques buscan posicionarse rumbo a las elecciones de 2027 y donde el caso Maru Campos amenaza con escalar todavía más en las próximas semanas.
