Chihuahua, Chih.- En política, las señales suelen aparecer mucho antes que las definiciones oficiales. Los encuentros, los respaldos, las relaciones y la presencia pública comienzan a dibujar escenarios que, con el paso del tiempo, pueden convertirse en proyectos concretos.
En ese contexto se ubica el encuentro entre Santiago de la Peña y Margarita Zavala, una reunión que llamó la atención por el peso político de ambos personajes y que representa una nueva muestra de la creciente actividad del secretario general de Gobierno de Chihuahua en el escenario político.
Zavala, con una amplia trayectoria en la vida pública nacional y una reconocida cercanía con el panismo, representa uno de los perfiles que conocen de primera mano la dinámica política del país. De la Peña, por su parte, ha venido construyendo desde Chihuahua una trayectoria que combina experiencia en la administración pública, presencia política y cercanía con distintos sectores.
El encuentro adquiere mayor relevancia cuando se observa el momento político que vive Chihuahua. A poco más de un año de que se intensifique el proceso rumbo a las elecciones de 2027, dentro del PAN comienzan a moverse las piezas y a crecer el interés por los perfiles que podrían representar al partido en los próximos comicios.
Y en esa conversación, el nombre de Santiago de la Peña aparece cada vez con mayor frecuencia.
Su posición como secretario general de Gobierno le ha permitido tener contacto directo con alcaldes, legisladores, sectores empresariales, organizaciones sociales y distintos actores políticos. Esa exposición, aunada a su participación en diferentes eventos y actividades públicas, ha contribuido a que su perfil trascienda el ámbito estrictamente institucional.
El factor político también comienza a cobrar mayor importancia.
De la Peña no solamente ha mantenido una presencia constante en la agenda estatal; también ha mostrado interés en fortalecer relaciones con figuras de alcance nacional. El encuentro con Margarita Zavala es significativo precisamente por eso: es una fotografía que habla de interlocución, de cercanía política y de la construcción de puentes.
En un escenario electoral donde el PAN tendrá que enfrentar el avance de Morena y definir con cuidado a sus mejores cartas, contar con perfiles capaces de generar acuerdos y mantener comunicación con diferentes sectores será fundamental.
Y Santiago de la Peña parece estar entendiendo ese escenario.
Su crecimiento no depende únicamente de una eventual candidatura. Antes de llegar a cualquier definición, existe un proceso mucho más importante: consolidar presencia, generar confianza, mantener cercanía con la ciudadanía y construir relaciones políticas dentro y fuera del estado.
Ese trabajo es el que, poco a poco, puede convertir a un funcionario en un verdadero contendiente.
Por ahora, no existen definiciones oficiales sobre candidaturas. Tampoco es momento de adelantar resultados. Sin embargo, sería difícil ignorar que De la Peña se encuentra cada vez más presente en la conversación política rumbo a 2027.
El encuentro con Margarita Zavala se suma a ese escenario.
Para el PAN, el reto será evitar divisiones y encontrar una fórmula que permita mantener la confianza del electorado chihuahuense. Para quienes aspiran a representar al partido, el desafío será demostrar que cuentan no solamente con estructura política, sino también con capacidad, experiencia y una visión clara de lo que viene.
En ese tablero, Santiago de la Peña ha comenzado a ocupar un espacio que hace algunos meses parecía menos visible.
Todavía falta camino por recorrer y serán las circunstancias políticas, las decisiones del partido y, finalmente, los ciudadanos quienes determinen el rumbo.
Pero mientras llegan esas definiciones, las señales continúan apareciendo.
Y la fotografía con Margarita Zavala es, sin duda, una de ellas.
