En el complejo ajedrez político de Chihuahua, la figura de Santiago de la Peña se ha consolidado como el eje central de la operación política del gobierno de Maru Campos. A tres años de haber asumido la titularidad de la Secretaría General de Gobierno (enero 2023), De la Peña ha pasado de ser un perfil técnico-administrativo de confianza en el municipio a convertirse en el «bombero» y operador principal de la administración estatal, con la mirada puesta, inevitablemente, en el horizonte del 2027.
Con una sólida formación jurídica (licenciado por la Universidad Iberoamericana) y una trayectoria que abarca la oficialía mayor y la secretaría del Ayuntamiento de Chihuahua (2013-2016 y 2021-2023), Santiago de la Peña llegó a la Secretaría General con un perfil conciliador pero firme. Su estilo, caracterizado por una oratoria medida y un conocimiento profundo de la administración pública, ha sido clave para desactivar conflictos sindicales y mantener el diálogo con los diversos actores políticos del estado.
Sin embargo, el 2026 marca un hito. A medida que se acerca la sucesión gubernamental, el Secretario General ha tenido que adoptar una postura más protagónica, no solo en la administración interna, sino en la confrontación política con el nivel federal. Recientemente, ha sido la voz del gobierno estatal para rechazar el centralismo y el presunto abandono de proyectos federales en Chihuahua, llamando a «apostar por la entidad».
Un punto destacado en su gestión ha sido la compleja reestructuración del transporte público en la capital y, últimamente, la postura firme ante el mantenimiento de las calles, deslindando al estado y enfatizando la responsabilidad municipal. Su defensa ante las críticas de figuras como Javier Corral o el alcalde Pérez Cuéllar demuestra que De la Peña ya no solo gestiona la política interna, sino que protege la marca del gobierno estatal de cara a las próximas elecciones.
Ante los rumores y la especulación sobre su futuro político, De la Peña ha mantenido una postura de prudencia, asegurando que la evaluación de los ciudadanos es la «mejor encuesta».
En conclusión, Santiago de la Peña se perfila como un jugador indispensable en la segunda mitad del sexenio de Maru Campos. Su capacidad para navegar entre la técnica jurídica y la política de alto nivel será puesta a prueba en un año electoral que promete ser intenso, donde su desempeño no solo define su presente, sino su futuro inmediato en la política estatal.
SL
