Chihuahua, Chih.- Lo que inició como un intercambio de declaraciones entre representantes del PAN y Morena terminó por abrir un debate sobre identidad, pertenencia y el alcance de la Constitución de Chihuahua.
El secretario general de Gobierno del Estado, Santiago De la Peña, respondió este lunes a los señalamientos del coordinador de la bancada de Morena en el Congreso local, Cuauhtémoc Estrada, quien volvió a cuestionar su origen al afirmar que era “tres veces más chihuahuense” que el funcionario estatal.
Lejos de responder en el mismo tono, De la Peña sustentó su postura en el marco jurídico vigente y recordó que la Constitución Política del Estado de Chihuahua, en su artículo 18, establece los supuestos mediante los cuales una persona adquiere la calidad de chihuahuense, criterio que va más allá del lugar de nacimiento.
“Hay quienes tienen la mala costumbre de opinar sin leer la Constitución”, expresó el secretario, al tiempo que sostuvo que la legislación estatal reconoce distintas formas de pertenencia al estado.
Durante su encuentro con medios de comunicación, el funcionario también recurrió a una frase que rápidamente comenzó a difundirse en redes sociales:
“Los chihuahuenses nacemos donde nos da la gana.”
La expresión, inspirada en una célebre frase atribuida a la cantante Chavela Vargas, fue acompañada de otra declaración que también generó comentarios:
“Soy chihuahuense hasta las cachas. No me ha llegado el chihuahuanistómetro.”
Un debate con lectura política
Aunque el intercambio parece centrarse en una diferencia personal, el contexto político ofrece una interpretación más amplia.
Con el proceso electoral de 2027 acercándose paulatinamente, las principales figuras de los distintos partidos comienzan a ocupar espacios en la discusión pública. En ese escenario, Santiago De la Peña ha incrementado su presencia encabezando temas relacionados con gobernabilidad, seguridad, diálogo político y representación institucional del Gobierno del Estado.
Su nombre aparece de manera recurrente en análisis y encuestas sobre los perfiles del PAN con posibilidades de competir en futuras elecciones, circunstancia que también lo coloca en el centro del debate político y del escrutinio de la oposición.
Analistas consultados coinciden en que las disputas por atributos personales, como el origen o la trayectoria, suelen formar parte de las estrategias de posicionamiento cuando aún no inician formalmente las campañas, al permitir contrastar perfiles y construir narrativas ante la opinión pública.
El episodio también abrió una conversación que trascendió la confrontación partidista.
Chihuahua ha sido históricamente un estado receptor de personas provenientes de distintas entidades del país e incluso del extranjero, muchas de las cuales han desarrollado aquí su vida familiar, profesional y empresarial.
En ese contexto, la respuesta de De la Peña apeló a una visión de identidad vinculada al arraigo, la participación y el compromiso con la comunidad, más que exclusivamente al lugar donde una persona nació.
La discusión encontró eco en redes sociales, donde usuarios debatieron sobre el significado de ser chihuahuense y recordaron que la propia Constitución estatal contempla diversas formas de adquirir esa condición.
Una declaración que cambió el eje de la conversación
Más allá del intercambio entre Morena y el Gobierno del Estado, el episodio dejó una lección sobre la comunicación política: una frase bien colocada puede modificar el rumbo de una discusión.
Lo que comenzó como un cuestionamiento personal terminó convirtiéndose en un debate sobre identidad y pertenencia, con argumentos legales de por medio y una conversación que trascendió el ámbito partidista.
En un escenario político que comienza a calentarse rumbo a 2027, este tipo de episodios anticipa que la disputa no solo se librará en torno a propuestas de gobierno, sino también alrededor de la construcción de perfiles, símbolos y narrativas capaces de conectar con la ciudadanía.
