East Rutherford, Nueva Jersey. La Copa del Mundo de la FIFA 2026 vivió un momento histórico al celebrar por primera vez un show de medio tiempo durante la gran final, un formato inspirado en el Super Bowl que transformó el descanso del partido en un espectáculo de talla mundial.
La producción, organizada por la FIFA en conjunto con Global Citizen, fue dirigida artísticamente por Chris Martin, vocalista de Coldplay, quien reunió a un elenco pocas veces visto sobre un mismo escenario. El espectáculo tuvo como objetivo no solo entretener a los más de 80 mil aficionados presentes en el estadio y a cientos de millones de televidentes, sino también promover el FIFA Global Citizen Education Fund, iniciativa enfocada en impulsar el acceso a la educación y al deporte para niñas y niños alrededor del mundo.
Un desfile de estrellas
El show contó con la participación de:
* Madonna, considerada una de las artistas más influyentes de la historia del pop.
* Shakira, quien volvió a protagonizar un gran evento futbolístico internacional tras sus memorables actuaciones en los Mundiales de 2006, 2010 y la final de la Copa América 2024.
* Justin Bieber, uno de los artistas con mayores ventas de la música contemporánea.
* BTS, la agrupación surcoreana que marcó un momento histórico al reunirse para presentarse en el evento deportivo más visto del planeta.
* Burna Boy, ganador del Grammy y una de las principales figuras de la música africana.
* Coldplay, encabezado por Chris Martin, quien además fungió como productor creativo del espectáculo.
* Gustavo Dudamel, director de orquesta venezolano, quien aportó un toque sinfónico a la presentación.
* El PS22 Chorus, reconocido coro infantil de Nueva York que acompañó varios de los números musicales.
* Además, aparecieron personajes de Sesame Street y The Muppets, quienes participaron en algunos segmentos dedicados al mensaje de inclusión y educación impulsado por Global Citizen.
Música, tecnología y espectáculo
Durante aproximadamente 20 minutos, el escenario instalado sobre el terreno de juego combinó plataformas móviles, iluminación de última generación, drones, efectos especiales, pantallas gigantes y coreografías sincronizadas. La logística permitió montar y retirar toda la estructura en tiempo récord para dar paso al complemento del encuentro.
El espectáculo fue diseñado para competir en impacto con los tradicionales shows del Super Bowl, apostando por un formato que mezcla deporte, entretenimiento y causas sociales.
Un cambio que divide opiniones
Aunque millones de aficionados celebraron la innovación y la calidad del espectáculo, también surgieron críticas por parte de quienes consideran que el fútbol debe conservar la tradición de un descanso breve de 15 minutos y evitar la “americanización” del torneo.
Pese al debate, la FIFA logró uno de sus principales objetivos: convertir la final del Mundial 2026 en un evento de entretenimiento global que trascendiera el fútbol y reuniera en un mismo escenario a algunas de las figuras más importantes de la música internacional.
Con este exitoso estreno, todo apunta a que el show de medio tiempo llegó para quedarse y podría convertirse en una nueva tradición de las futuras finales de la Copa del Mundo.
