Morena convierte caso Chihuahua en arena política; evidente uso partidista de funcionarios en horario laboral

La tensión política entre Morena y el Gobierno de Chihuahua escaló este martes luego de que dirigentes nacionales y locales del partido oficialista anunciaran nuevas acciones de movilización para exigir el desafuero de la gobernadora Maru Campos por el caso relacionado con presuntos agentes estadounidenses en operativos realizados en la Sierra Tarahumara. Sin embargo, el movimiento morenista también desató críticas por el evidente tinte político-electoral que ha tomado el tema en medio de otros escándalos nacionales que golpean directamente a gobiernos de Morena.

El encuentro con medios de comunicación donde se anunciaron movilizaciones y protestas fue encabezado por Ariadna Montiel, dirigente nacional de Morena, acompañada por actores políticos chihuahuenses como el alcalde de Ciudad Juárez, Cruz Pérez Cuéllar, quien nuevamente apareció en actividades partidistas en pleno horario laboral, mientras persisten problemáticas de seguridad, servicios públicos y movilidad en la frontera.

La participación activa de Cruz Pérez Cuéllar en la estrategia nacional de Morena también fue interpretada por diversos sectores políticos como parte del posicionamiento anticipado rumbo al proceso electoral de 2027, particularmente por sus aspiraciones rumbo a la gubernatura de Chihuahua. Analistas recuerdan que el alcalde juarense ha sido mencionado constantemente dentro de las disputas internas de Morena en Chihuahua junto a figuras como Andrea Chávez.

Además, asistentes y representantes de medios locales señalaron que el formato de la conferencia replicó prácticas similares a las utilizadas en las llamadas “mañaneras”, privilegiando preguntas de medios identificados con Morena y evitando cuestionamientos de periodistas de líneas editoriales críticas o políticamente neutrales. Reporteros presentes acusaron que varias preguntas incómodas relacionadas con la falta de pruebas directas contra Maru Campos simplemente no fueron tomadas en cuenta.

El manejo del evento generó críticas entre actores políticos y periodistas, quienes consideran que Morena intenta construir una narrativa mediática antes que presentar elementos jurídicos sólidos sobre el caso. Hasta ahora, ninguna autoridad federal ha presentado evidencia pública que vincule directamente a la gobernadora con la autorización de operaciones extranjeras en Chihuahua.

Incluso, distintas versiones periodísticas nacionales han señalado que autoridades federales reconocieron que Maru Campos no habría tenido conocimiento previo de la presencia de presuntos agentes estadounidenses en los operativos realizados en la sierra. Mientras tanto, el Gobierno Estatal ha mantenido colaboración con las investigaciones federales sin confrontarse directamente con la administración de Claudia Sheinbaum.

Mientras Morena concentra reflectores mediáticos en Chihuahua, el debate nacional continúa marcado por la crisis política en Sinaloa derivada de las acusaciones contra el exgobernador morenista Rubén Rocha Moya, señalado por autoridades estadounidenses por presuntos vínculos con el narcotráfico. Esta semana, el PAN intensificó incluso solicitudes de juicio político y desaparición de poderes en aquella entidad.

Diversos actores de oposición consideran que Morena intenta utilizar el caso Chihuahua para cambiar la conversación pública nacional y desviar la atención del desgaste provocado por los señalamientos internacionales contra Rocha Moya y otros funcionarios ligados al oficialismo.

En contraste, la gobernadora Maru Campos ha mantenido una postura institucional, respaldando las investigaciones federales y evitando confrontaciones directas con el Gobierno Federal. Hasta el momento, no existe evidencia pública que acredite que la mandataria estatal autorizó personalmente la participación de agentes extranjeros en Chihuahua. Incluso, versiones difundidas en medios nacionales indican que autoridades federales reconocieron que la gobernadora no tenía conocimiento de dicha presencia.

Además, jurídicamente el escenario luce poco favorable para Morena. Especialistas y legisladores han señalado que cualquier intento de desafuero enfrentaría obstáculos políticos y constitucionales importantes, debido a que el PAN y sus aliados mantienen mayoría en el Congreso de Chihuahua.

En medio del conflicto, Maru Campos ha logrado cerrar filas dentro del panismo nacional y consolidarse como una de las principales figuras opositoras al oficialismo federal. Para distintos sectores políticos en Chihuahua, la ofensiva de Morena no sólo busca golpear a la administración estatal, sino también debilitar a uno de los gobiernos panistas con mayor peso rumbo a las elecciones intermedias de 2027.

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By Chihuahua es mi tierra

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